A largo plazo
Osteoporosis
A medida que envejecemos, nuestros huesos se vuelven más porosos, delgados y frágiles resistiendo peor los golpes pudiéndose romper con facilidad.
Existen múltiples factores de riesgo para padecer osteoporosis:
- Edad avanzada.
- Sexo femenino.
- Disminución de estrógenos.
- Inmovilización prolongada.
- Diabetes.
- Menarquia o primera regla tardía.
- Antecedentes familiares.
- Nuliparidad (no tener hijos).
- Aporte bajo de calcio en la dieta.
- Déficit de vitamina D.
- Inactividad física.
- Tabaco.
- Consumo excesivo de alcohol y cafeína.
- Peso corporal bajo.
Los síntomas de la osteoporosis son:
- DOLOR, que aparece cuando el grado de afectación ósea es ya avanzado y puede ser muy vivo e intenso.
- DEFORMACIONES, que son producidas por aplastamientos vertebrales.
- FRACTURAS, este es el síntoma por excelencia al disminuir la resistencia de los huesos. La localización más importante es la muñeca, la columna vertebral y la cadera.
Esta enfermedad afecta a una de cada cinco mujeres de más de 45 años y a cuatro de cada diez de más de 75 años.
Se puede hacer el diagnóstico de la osteoporosis a través de una prueba diagnóstica llamada “densitometría”, ésta se solicitará a través de la consulta del traumatólogo o del ginecólogo, a veces existen campañas de prevención que también la realizan y sería conveniente efectuarla recién instaurada la menopausia y cada dos años posteriormente para detectar la pérdida de masa ósea antes de que se produzca la fractura.